LOS GUERRA MALASPINA EN VENEZUELA

LOS GUERRA MALASPINA EN VENEZUELA

sábado, 18 de enero de 2025

LUISA SOBRE CARLOS Y EDGAR

 

LUISA:

Aunque no podemos verlos

sé que ustedes nos acompañan siempre

en cada paso

desde algún lugar o dimensión.

 

Más allá  de nuestra realidad terrenal

la presencia de ustedes

seguirá en nuestros corazones por siempre

dándonos fuerza

para seguir adelante,

sabiendo que algún día

nos encontraremos en ese lugar

donde la distancia y el tiempo no existen.

 

No es más que un hasta luego...


 

martes, 14 de enero de 2025

CARLOS EN HISTORIAS PUEBLAS

 

CARLOS EN HISTORIAS PUEBLAS


 

 

 

1

 

Historias pueblas, de Carlojuvenal Chirinos, es una obra cuentística.  Historias puebla tiene como marco ambiental un pueblo del llano venezolano: Las Mercedes en el Guárico, con su historia, la historia de la fundación plasmada con un tratamiento particularmente literario. Además, están sus personajes: entidades orgánicas de esta tierra, con sus anécdotas, sus vicios y visiones; su vida, en una palabra, que es la vida paralela y el espejo íntimo, generacional del pueblo.

2

Los pueblos manifiestan un deseo natural de conocer su pasado, su presente cotidiano, sus costumbres, sus personajes típicos, ese acontecer aparentemente irrelevante que los circunda todos los días y que magistralmente recogen las crónicas y los cuentos. Para decirlo con Julio Barroeta Lara “el perfil de las costumbres comunes y corrientes brota como generación espontánea del germinar de la vida misma, para satisfacer ese deseo de criticar y chismorrear que anida en el alma humana”. De allí la “cosa en sí” y la razón de ser de los relatos de Carlojuvenal, quien es narratólogo por vocación y filólogo de profesión.

3

En Historias pueblas se habla sobre la fundación de Las Mercedes y el origen del nombre. También se esbozan microbiografías noveladas de algunos personajes como doña María de Baduel y Antonio Angelino. Unos capítulos están dedicados a los serenateros y a los parranderos del pueblo. En este último rango, el autor ubica a Carlos.

 

 

sábado, 11 de enero de 2025

CARLOS Y EL HALO SOLAR

 

 CARLOS Y HALO SOLAR


1

Carlos me envió unas fotografías de un fenómeno que observó en el cielo de Las Mercedes del Llano el 30 de marzo de 2024. El fenómeno era semejante al de un eclipse.

2

Mis indagaciones concluyeron que ese día no hubo ningún eclipse. Sin embargo, en varios puntos del planeta se observó en el mismo fenómeno, visto y fotografiado por Carlos en Las Mercedes. Los científicos lo describieron así: El sol fue rodeado por un anillo parecido a un arcoíris, y eso se llama “halo solar”.

3

Varios periódicos, como “El Tiempo” de Colombia, brindaron buena información.

Ese anillo es  producto de la refracción que causan los rayos del sol al chocar con cristales de hielo suspendidos en la atmosfera y que causan esa imagen en el cielo.

Se podría decir que es un fenómeno similar a la creación del arcoíris, solo que este último se refleja sobre partículas de agua líquida.

Expertos dicen que es un fenómeno poco usual en países calurosos como en nuestro ya que no es tan frecuente encontrar cristales de hielo en el cielo.

Por el contrario, en regiones como la Antártida, Alaska, Groenlandia y zonas aledañas al polo norte, los ciudadanos ya están acostumbrados a ver estos círculos brillantes alrededor del sol.

 

Fotografías: Carlos Malaspina.

viernes, 10 de enero de 2025

EL ÚLTIMO SUSPIRO

 

 

EL ÚLTIMO SUSPIRO




1

La noche del 18 de agosto del 2024, Elena fue a la casa de Edgar para pernoctar allí y acompañar a nuestro hermano. Una corazonada negativa guiaba la actuación de Elena.

Divagación: El término “corazonada” nos viene del lejano Egipto. Los egipcios estaban convencidos de que el pensamiento residía en el corazón. La ciencia demostró que pensamos con las neuronas del cerebro.Pero luego se descubrió que el corazón tiene neuronas cerebrales. En conclusión: pensamos también con el corazón.

2

Elena y Cecilia se turnaban para vigilar el sueño de Edgar, inquieto y fragmentado. Dormía por  breves lapsos, y despertaba, aguijoneado por el dolor lacerante e insoportable. Sufría de dolor total, característico de los pacientes con cáncer.

 Durmió un poco y, a  las dos de la madrugada, despertó.Ante sus quejidos angustiantes, Cecilia lloró amargamente en silencio.

Edgar se durmió hasta las cuatro de la mañana, para caer nuevamente en un sueño superficial e intranquilo hasta las cinco, cuando otra crisis de dolor lo despertó.

Amanecía.

Algunos gallos cantaban.

Su respiración alternaba lapsos de parálisis con  débiles susurros.

3

En algunas noches, Edgar, en los delirios desconsolados, provocados por la grave enfermedad, solicitaba mi ayuda. Y yo siento esa culpa trágica de la que habló Víktor Frankl , el psiquiatra que sobrevivió en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, aunque murieron, asesinados por los hitlerianos todos los  miembros de su familia : su esposa, sus padres y una hermana. Ese médico, al salir con vida de aquel infierno, se sintió culpable, precisamente, por ser el único de la familia en no morir; y porque no pudo hacer nada para salvarlos.

Siempre arrastramos un sentimiento de culpa.

Nos sentimos culpables por no haber podido  ayudar más. 

Nos sentimos culpables por no haberle expresado, con mayor contundencia, nuestro cariño, al ser que acaba de morir.

Cuando uno de los nuestros muere, sentimos que una porción de nuestra alma,también ha muerto.

4

Existe la medicina paliativa para aliviar el dolor de los enfermos con cáncer. Los métodos y fármacos de esa medicina no se le pudieron aplicar a Edgar. Nuestro país atraviesa un oscuro periodo kafkianamente prehistórico.

5

A las seis y media de la mañana,lunes, 19 de agosto, terminaron los estertores.

Edgar exhaló su último aliento.

A esa hora, los gallos  empezaron a cantar en concierto.

Estaban despidiéndose de su amo.

 

(Fuente: Elena Malaspina)

 

LOS CUENTOS RECÍPROCOS Y RECURRENTES

 

 

CARLOS Y MAMÁ: LOS CUENTOS RECÍPROCOS  Y RECURRENTES





1

Carlos decía: “Mamá me contaba cuentos para dormir, ahora yo le  cuento a ella esos mismos cuentos, para el mismo fin”.

Todas las historias infantiles que nos contaban provenían, en su mayoría, de la abuela Matilde. Cuando  la abuela nos visitaba y se quedaba a dormir con nosotros , por cualquier causa,, empezaba una larga ronda de cuentos. Eran noches de relatos de terror sobre el llano, espantos, sayonas y muertos que salían, amparados por la oscuridad.

2



Pero también se narraban cuentos de  otro tipo: una muñeca de trapo lloraba porque quería hacer sus necesidades. Su dueña la rechazaba por molestar tanto y no dejarla dormir. En la mañana se constataba que no hacía pupú, sino que depositaba monedas de oro.

3

 En cuento del pez Ñongoré era fantástico. El pez creció en un acuario, pero su tamaño fue tal que lo ubicaron en una laguna. Creció mucho otra vez, y lo lanzaron al mar. Cuando lo llamaban por su nombre se asomaba mansamente a la playa.

4

Los cuentos se intercalaban.  A las fábulas de “Onza, Tigre y León”, le seguían “Tío Tigre y Tío Conejo”, donde el pícaro Tío Conejo le ganaba en todas las situaciones a Tío Tigre, en una demostración de la superioridad de la astucia sobre la fuerza bruta. Luego venía  la viveza criolla de Pedro Rimales y la ingenuidad y honradez de Juan Sonso.

 

5

Un cuento que no faltaba era el del niño y la niña perdidos en el bosque, y llegan hasta la casa encantada de una bruja. La bruja encierra al niño para engordarlo y comérselo.  El cuento tiene muchas variantes. Pero en todas, los niños salen victoriosos.

Con Carlos hablamos sobre este cuento, el cual leyó en original. Se trata de un cuento del folklor  alemán, llamado “Hansel y Gretel”, recopilados por los hermanos Grimm. Esa vez conversamos sobre la ruta de esos cuentos de la literatura oral. Lo más lógico es que  ese ,y muchos de  los otros cuentos, llegaron hasta nosotros  con los españoles; y en cada hogar le quitaron y le agregaron párrafos. Precisamente, por eso hay diferentes versiones.

 

viernes, 3 de enero de 2025

EDGAR, GALLERO.

 

EDGAR, GALLERO


 

 

1

 

Alfonso Malaspina era aficionado a las peleas de gallos.  Tuvo buenos ejemplares que se hicieron famosos por sus espectaculares triunfos. Recuerdo especialmente a un giro que ganó muchas peleas, y en la última quedó ciego. Nuestro padre lo dejó para “cogerle cría”. También recuerdo a un gallino negro que ganó dos veces en un mismo domingo. Otro gallo destacado era llamado “el Comerrana”, por sus anfibios gustos alimentarios.

2

Los que siguieron a papá como galleros fueron Miguel, Carlos y Edgar. Yo acompañaba a papá a la gallera, pero solo para cuidar a su gallo. Ese cuido consistía en colocarme al lado de la jaula del animal y vigilar atentamente a los que se acercaran. Un gallo podía ser envenenado con un grano de maíz, mientras el dueño estaba cuadrando  una pelea. Había otras maneras de malograr un gallo. Por ejemplo, un gallo de don Miche, que lo había jugado con la luna, y según él no debía perder, no pudo levantar las patas al iniciarse la pelea. Al rato, cayó muerto, sin que su contrincante lo hubiese castigado.

Don Miche le hizo la “autopsia” a su gallo, y le encontró una aguja en “los hígodos”. Ese fue el diagnóstico, con las propias palabras del famoso gallero de La Peñita.

3

Edgar, como buen aficionado al asunto de los gallos, tenía  muchos amigos correligionarios: Pacheco, el dueño de la gallera “El Carmen”; el sordo Ignacio; y Orange, juez de peleas gallísticas, entre otros.

4

El sordo Ignacio, durante un tiempo, le cuidaba los gallos a papá. Un día, Edgar y yo fuimos a la casa del sordo para ver los entrenamientos. Mientras Ignacio revisaba unas jaulas, a varios metros de nosotros, Edgar preguntó, con voz muy baja y a manera de broma: Ignacio ¿De qué parte del cuerpo usted es sordo? Ignacio, inmediatamente, contestó muy enojado: “Del culo”.

Parece que no era tan sordo.

5

Carlos y Edgar contaban dos anécdotas de Orange. En la primera, Orange, durante una redada, declara que es juez. Por ser juez, se le trata con deferencia. Pero cuando Orange le dice a los policías que él es juez, pero de gallos, recibe una serie de improperios.

La otra anécdota es la siguiente: durante una riña gallística se presenta una discusión sobre qué hacer de acuerdo a los reglamentos gallístico. Orange le solicita a Pacheco el tal reglamento. Pacheco lo trae y se lo entrega a Orange, quien a su vez se lo entrega a un tercero para que lo lea. Esta tercera persona lee: “Bienvenidos a las fiestas patronales de El Calvario”.

Esta anécdota demuestra que la sabiduría es distinta a la instrucción.

6

Edgar fue jugador de gallos, pero también cuidador o entrenador de los animales de otros galleros. En una época le cuidó los gallos de Chingo Lope, cuando este señor llevaba una vida mundana.

7

Carlos me habló de los triunfos de Edgar como gallero. En el 2005, un gallo giro de Edgar ganó un campeonato. El giro le ganó a un zambo de la familia Prado de Valle de la Pascua. Se supo que el gallo de Edgar peleaba por primera vez, mientras que su adversario había ganado tres peleas en las que sus contrincantes terminaron muertos.

El pollo de Edgar ganó la pelea en un minuto con doce segundos, y el premio fue de tres millones de bolívares.